El Werder Bremen y el Eintracht de Fráncfort protagonizan un trepidante duelo con seis goles

En Bremen, no han pasado ni 60 segundos hasta que se ha marcado el primer gol de la segunda vuelta. En un partido trepidante, el Eintracht de Fráncfort vuelve a encajar tres goles, pero aún así se lleva un punto.

Ni siquiera el primer gol del fichaje invernal Jovan Milosevic ha podido poner fin a la crisis del SV Werder Bremen en la Bundesliga. La situación del Eintracht de Fráncfort tampoco ha mejorado tras el 3-3 (1-1) en el inicio de la segunda vuelta. El serbio Milosevic marcó a los 16 minutos de salir al campo, poniendo el 3-2 contra el equipo de Hesse, participante en la Liga de Campeones. Sin embargo, Ansgar Knauff, del Frankfurt, frustró en el tiempo de descuento las esperanzas del Bremen de conseguir su primera victoria tras seis partidos.

Los locales aguantaron incluso tras ir dos veces por detrás en el marcador por los goles de Arnaud Kalimuendo a los 50 segundos y de Nnamdi Collins (56’). Justin Njinmah (29’) y Jens Stage (78’) habían empatado para los locales, y tras el gol de Milosevic ya parecían los vencedores.

El empate ante 41 800 espectadores no ayuda ni al Bremen en su lucha por evitar el descenso ni al Fráncfort en su pugna por una plaza en las competiciones europeas. Los de Hesse, con una defensa vulnerable, volvieron a encajar tres goles.

El Werder con la misma alineación, el Frankfurt con un cambio de sistema

El entrenador del Werder, Horst Steffen, confió en la formación que saltó al campo el martes en el 0-3 contra el Borussia Dortmund. Su homólogo, Dino Toppmöller, se vio obligado a realizar cambios con respecto al 2-3 ante el VfB Stuttgart.

Debido a la lesión de Younes Ebnoutalib, fichaje de invierno y esperanza en la delantera, cambió su sistema de 4-4-2 a 3-4-2-1 e incorporó a cuatro jugadores nuevos.

Un gol fulminante del Frankfurt conmociona al Werder

El cambio forzoso de Toppmöller pareció dar sus frutos rápidamente: A los apenas 50 segundos, el balón ya estaba en la portería del Bremen. Kalimuendo —segundo fichaje de invierno del Frankfurt para la delantera— se impuso al defensa del Bremen Amos Pieper y, tras un pase de Nathaniel Brown, levantó el balón por encima del portero del Werder, Mio Backhaus, para enviarlo al fondo de la red.

Los locales tardaron un tiempo en asimilar el temprano golpe. Durante mucho tiempo, no se creó casi nada en ataque. Los de Fráncfort se concentraron en estabilizar su defensa, que últimamente se había mostrado insegura, y se replegaron mucho. Al principio, la estrategia funcionó.

Njinmah, del Werder, casi imparable

Solo el veloz Njinmah se les escapaba una y otra vez. Si bien el delantero del Werder falló por poco en el minuto 20 tras un contraataque, nueve minutos más tarde lo hizo mejor tras un pase magistral de Yukinari Sugawara y puso fin a la sequía goleadora del Bremen tras tres partidos.

Comenzó entonces la fase de mayor presión del Werder. Los visitantes apenas salían de su propio campo, y los de Bremen controlaban cada vez más el partido. Pero las ocasiones escaseaban.

El Werder no se deja intimidar

El Werder siguió presionando tras el descanso y, en ocasiones, combinó de forma notable. Los de Bremen eran superiores. Por eso resultó aún más sorprendente que los visitantes volvieran a ponerse por delante, con la amable ayuda de la defensa del Werder. Collins (56’) aprovechó un error en la construcción del juego de los locales y dio un giro radical al partido.

Esta vez, el Werder no se dejó intimidar y siguió jugando al ataque. De nuevo fue Njinmah (68’) quien desperdició la mejor ocasión, al fallar por poco estando solo ante el portero.

Los de Bremen no se rindieron y lograron el merecido empate por medio de Stage (78’). Apenas dos minutos después, Milosevic, cedido por el Stuttgart, se estrenó como es debido con un gol en su primer partido en casa con el Werder. Knauff acabó arruinando la pequeña celebración de los de Bremen.