El GSV Moers queda definitivamente relegado de la Landesliga Niederrhein. El equipo ha sido retirado. Estas son las repercusiones en la lucha por el ascenso y el descenso.
Los rumores llevaban tiempo circulando, pero el lunes se confirmaron: el GSV Moers retira a su primer equipo de la Landesliga Niederrhein con efecto inmediato y queda confirmado como descendido.
Una decisión que puede resultar decisiva tanto en la lucha por el ascenso como por el descenso. Todos los partidos disputados quedan anulados, y a todos los equipos que habían ganado al GSV Moers se les retirarán los tres puntos. Los equipos que no lograron vencer al GSV pueden alegrarse. A finales del año pasado ya se vislumbraba la retirada del GSV Moers. El director deportivo Patrick Iwersen había dimitido de su cargo en noviembre, y el entrenador Dirk Warmann ya había tirado la toalla semanas antes. Iwersen declaró entonces al NRZ: «En algún momento se produjo un desequilibrio entre lo que yo esperaba y lo que se obtenía a cambio».
En un primer momento, los responsables del GSV insistieron en que el equipo, que se encontraba en plena lucha por el descenso, siguiera jugando en la Landesliga más allá del parón invernal. Sin embargo, cuando durante el parón invernal más de 15 jugadores anunciaron su marcha, la retirada ya era algo esperado desde hacía tiempo en el mundo del fútbol. Además, el club se vio obligado a recortar gastos, lo que también contribuyó a la marcha de los jugadores.

La noticia procedente de Moers habrá causado gran alegría, sobre todo al líder, el VfB Bottrop, y al segundo clasificado, el SV Scherpenberg. Y es que el Bottrop solo había empatado 1-1 contra el Moers en la primera vuelta, mientras que el Scherpenberg había perdido incluso por 0-4. Ahora, esos dos tropiezos quedan en el olvido. Quien más sufre las consecuencias es el hasta ahora tercer clasificado, el ESC Rellinghausen, que había derrotado a Moers por 2-1.
Así pues, Rellinghausen y el cuarto clasificado, el SV Budberg, pierden tres puntos, mientras que el VfB Bottrop gana uno de forma ficticia y el SV Scherpenberg, incluso tres.
El entrenador del Rellinghausen, Sascha Behnke, ya contaba con esta decisión de antemano, pero hay algo que no puede entender: «No sirve de nada enfadarse. La cuestión es, sin embargo, si resulta tan inteligente por parte de la federación que un equipo juegue hasta el parón invernal y luego se le vuelvan a restar los puntos. Todos han jugado contra ellos, todos han tenido la oportunidad de sumar puntos contra ellos. ¿Por qué no se dejan simplemente los puntos?«
En la clasificación, esto significa que el VfB Bottrop suma ahora 40 puntos y tiene tres puntos de ventaja sobre el SV Scherpenberg. El Rellinghausen suma ahora 33 puntos, el Budberg y el Mintard, 30.
La importancia de la retirada del GSV Moers en la lucha por el descenso
En la parte baja de la tabla, el Sportfreunde Niederwenigern puede estar contento, aunque, debido a la retirada, no jugará el próximo fin de semana. El Niederwenigern cayó por 2-3 ante el GSV Moers en el partido de ida. Un resultado que ahora ya no tiene importancia. Más amarga es la decisión para el PSV Wesel-Lackhausen y el FC Kray, a los que ahora se les restan tres puntos. El SG Essen-Schönebeck, el Rhenania Bottrop y el Mülheimer FC pierden un punto cada uno.
En la clasificación, esto significa que el Rhenania Bottrop, con solo cuatro puntos, sigue siendo el colista indiscutible. El Hamborn 07 ocupa el penúltimo puesto con 16 puntos, mientras que el Wesel se encuentra en el último puesto de descenso directo con doce puntos. El FC Kray ocupa el puesto de promoción con 14 puntos. Por delante se sitúan el Niederwenigern y el SG Essen-Schönebeck con 16 puntos, y el Mülheimer FC con 17 puntos.