El BVB derrota al Hoffenheim por 2-0. Nico Schlotterbeck tuvo un papel fundamental en ello. Habla sobre su gol, la celebración y un momento de sorpresa.
La semana inglesa, incluida la eliminación de la Copa DFB, ha tenido un final feliz para el Borussia Dortmund: el equipo del entrenador Niko Kovac volvió a la carga el domingo por la noche con una victoria por 2-0 en casa contra el TSG Hoffenheim. Julian Brandt adelantó al BVB (43′), y Nico Schlotterbeck amplió la ventaja (60′).
Así, el BVB celebró finalmente una victoria contundente, aunque el Hoffenheim, en buena forma y fuerte a domicilio, planteó grandes retos al equipo local, sobre todo en la primera parte.
«Han jugado con una intensidad brutal, especialmente en la primera parte», declaró Schlotterbeck tras el pitido final en una entrevista televisiva para DAZN. «Ha sido un partido muy igualado. Nosotros marcamos los goles y gestionamos bien el partido, sin conceder casi nada». El internacional alemán elogió al rival: «El Hoffenheim tiene un gran equipo, no es fácil jugar en Dortmund. Tuvimos ese punto de suerte de nuestro lado y ganamos merecidamente».
La estrella del BVB, Schlotterbeck, sobre su celebración: «Fue pura alegría». Schlotterbeck, al que desde hace semanas le persiguen los rumores de traspaso, tuvo un gran mérito en ello.
El defensa central, que asumió el brazalete de capitán de Emre Can (en el banquillo), realizó una actuación impecable en defensa y marcó el decisivo 2-0. Tras un saque de esquina, remató de volea desde la izquierda del área, enviando el balón al segundo palo. «Me deslizo porque noto que viene un rival por detrás», explicó después. «Le pego bien al balón, me gusta disparar por encima de la pierna de apoyo».
El jugador de 26 años celebró con gran entusiasmo su primer gol de la temporada. Se quitó el brazalete de capitán del brazo, mostró al estadio su bíceps tensado y gritó con fuerza. «Fue pura alegría», afirmó. «Era extremadamente importante tras la derrota del martes».
Más adelante en el partido, Schlotterbeck superó ileso un susto: en el minuto 70, despejó con una entrada a Vladimir Coufal, del Hoffenheim, que se abalanzaba sobre él y que, por desgracia, le golpeó en la cara con los tacos. Sin embargo, el jugador del Dortmund pudo seguir jugando, aunque se llevó un pequeño rasguño debajo del ojo. «Se disculpó de inmediato, todo bien», comentó Schlotterbeck. Al principio, él mismo ni siquiera se había dado cuenta de que tenía marcas visibles.
Así pues, el BVB no tiene por qué preocuparse por su jefe de la defensa. Este declaró a DAZN: «Me alegré de que el equipo hubiera mostrado un buen rendimiento y se hubiera visto recompensado. No fue fácil, hicimos muchas rotaciones. Terminamos la semana con buenas sensaciones».