El Dynamo Dresden ha conseguido un punto en el campo del FC Schalke 04. Sin embargo, los ultras no pudieron ver los 90 minutos completos.
El Dynamo Dresden ha conseguido un importante punto en la lucha por el descenso al empatar 2-2 (0-0) con el FC Schalke 04 en el Schalke Arena. A continuación, los casi 6000 aficionados que se desplazaron al estadio lo celebraron como se merecía.
Más concretamente, fueron 5700 seguidores del club los que viajaron desde la metrópoli del Elba hasta Gelsenkirchen. Sin embargo, no todos los aficionados llegaron puntuales al estadio a la hora del inicio del partido, a las 13:00 horas.
Los Ultras-Dynamo no llegaron al VELTINS-Arena, con 61 624 espectadores, hasta más de un cuarto de hora después del saque inicial. Hasta entonces, el ambiente en la zona de visitantes era notablemente más tranquilo. Tras su llegada, el apoyo volvió a ser el habitual. Pero, ¿cuál fue el motivo?
La policía de Gelsenkirchen había clasificado el partido como de alto riesgo y había desplegado a varios cientos de agentes. La zona de entrada de Dresde parecía un ala de alta seguridad. Los agentes del orden ya habían advertido de que había que llegar con tiempo, ya que se iban a realizar estrictos controles de acceso. Sin embargo, como muchos aficionados, al igual que el autobús del equipo, se quedaron atrapados en un atasco antes del partido y no llegaron a Gelsenkirchen hasta poco antes del inicio del mismo, no pudieron llegar a tiempo al estadio para el saque inicial, según informó un portavoz del club.
En la segunda parte, los ultras mostraron una pancarta en la que acusaban a la policía de falsificar los hechos y de hacer declaraciones falsas: «Cada declaración es tan falsa como vuestras imágenes – Chat GDP – Logout Polizei», escribieron los aficionados.
Sin embargo, el sábado la estrategia de la policía pareció funcionar a la perfección. Aparentemente, no se produjeron disturbios importantes dentro y alrededor del estadio y no se encendieron pirotecnias durante los 90 minutos. En estos tiempos, eso no es algo habitual. Al final, los aficionados regresaron satisfechos a Dresde tras el 2-2.
