El Adler Union Frintrop pasa el parón invernal en puestos de descenso, pero se encuentra a un paso de los puestos de salvación en una Oberliga Niederrhein tan reñida.
Marcel Cornelissen, entrenador del Adler Union Frintrop, equipo de la Oberliga de Essen, dará la bienvenida a su equipo el 5 de enero para el inicio de los entrenamientos.
También hay cinco partidos amistosos confirmados: el 10 de enero (12:00 h) en casa del Viktoria Goch (12:00 h), el 17 de enero (15:30 h) contra el Blau-Weiß Mintard, el 18 de enero (14:30 h) en el campo del SV Schermbeck, el 24 de enero (15:00 h) contra el Arminia Klosterhardt (15:00 h) y el 25 de enero (hora aún por determinar) en el campo del DSC Wanne-Eickel.
Marcel Cornelissen, ¿cómo valora la primera vuelta de su equipo?
En general, la primera vuelta ha estado bien. Con una excepción —el partido contra el SC St. Tönis—, básicamente siempre hemos estado a la altura de nuestros rivales. Esto también se refleja en que nuestra diferencia de goles es casi equilibrada. Por desgracia, nos faltan, según mi percepción, unos tres o cuatro puntos que sin duda habríamos podido conseguir con un poco de suerte; entonces habría sido una primera vuelta realmente buena. No obstante, no es ni ha sido nunca algo que se pueda dar por sentado que podamos mantenernos a ese nivel.
¿Cuál ha sido para usted lo más destacado hasta ahora?
Hay dos momentos: por supuesto, el espectacular comienzo contra el Schonnebeck al inicio. Jugamos contra el segundo mejor equipo de Essen en la primera jornada ante más de 1000 espectadores y conseguimos la primera victoria en el derbi de esta liga. Eso fue algo especial. Menos glamuroso, pero quizás aún más importante, fue la victoria en Hilden tras esa interminable racha sin ganar. Allí nos quitamos un peso de encima y, en la clasificación, fue muy, muy importante.
¿Y cuál fue la peor experiencia?
Sin duda alguna, el partido contra el St. Tönis. A pesar de la fuerza del rival, un 1-7 no es precisamente agradable. También fue amarga la derrota posterior contra el Monheim, porque la reacción no se vio hasta muy tarde.
¿Habrá cambios en la plantilla durante el parón invernal?
Melvin Ridder se marchará a la Bezirksliga; desde hace casi un año y medio, ya no le cuadra el horario de la Oberliga. En cuanto a las incorporaciones, probablemente no habrá novedades. Solo hemos mantenido unas pocas conversaciones que, al menos en invierno, no han dado fruto. Pero, en definitiva, eso también está bien; no hemos intentado nada a toda costa.
¿Qué objetivo persigue para el resto de la temporada?
Sigue siendo el mismo: mantener la categoría. Las dos últimas victorias nos han vuelto a colocar en una situación en la que podemos aspirar a mantener la categoría. La liga está muy reñida; seguramente hay ahora entre nueve y diez rivales, y queremos dejar atrás a tres de ellos.