El extremo nerazzurro, tras el partido fuera de casa en Reggio Emilia, alcanza la cifra de 18 entre goles y asistencias: «En el fútbol, cuando te va bien eres un fenómeno, pero si te va mal eres un don nadie. Yo sigo trabajando como sé hacerlo»
El arma táctica del Inter disipa la niebla y crea un hueco. El mantra de Chivu es sencillo: pásale el balón a Dimarco y algo sucederá. La mayoría de las veces llegan los goles. En Reggio Emilia, la enésima demostración. Tres de los cinco goles llegaron de la mano del zurdo Fede, el chico de Porta Romana que está viviendo el mejor año de su vida: 13 asistencias en la liga.
Más que Nico Paz, Soulé, McTominay, Barella, Jesús Rodríguez y muchos otros, desde segundas puntas hasta mediapuntas. Dimarco corre como un maratonista, encadena pases decisivos como un número 10 y hace volar al Inter, en la enésima goleada de la temporada: detrás del 5-0 al Sassuolo está, sobre todo, su zurda, capaz de estrellar un balón en el larguero con un tiro libre desde una posición escorada. En la primera parte, tras asistir a Bisseck para que marcara, vio a Muric fuera de la portería e intentó rematar con su característico estilo. Cuando le preguntaron si en este momento es el mejor extremo del mundo, esquivó la pregunta con estilo: «No me siento nadie. En el fútbol, cuando te va bien eres un fenómeno, pero si te va mal eres un don nadie. Sigo trabajando como sé, en lo demás no pienso. Por cierto, hoy ni siquiera hemos empezado muy bien, hemos encajado un par de contraataques. Menos mal que han anulado ese gol…». Siempre con la cabeza baja. Así es Dimarco. Lautaro, que ha alcanzado los 171 goles como Boninsegna, ha sido más directo: «Sí, está entre los mejores extremos y decide los partidos. Espero que mantenga esta forma hasta el final». La «cura Chivu» lo ha mejorado: en comparación con el año pasado, juega más hasta el minuto 90, por ejemplo. En 13 de los 22 partidos no ha sido sustituido. En cuatro se ha quedado en el campo más de ochenta minutos. Su forma se ha beneficiado de ello.
¡Qué números!— Las cifras son dignas de elogio: 5 goles y 13 asistencias en 1.717 minutos en la liga. A esto hay que añadir también el gol de falta ante el Borussia Dortmund. Un Dimarco nunca tan en forma, nunca tan fuerte, nunca tan decisivo —ha participado en ocho de los últimos 12 goles con la camiseta nerazzurra— y las cifras lo dicen: desde 2004, es el segundo defensa en dar tres asistencias en un partido de la Serie A desde los tiempos de Oddo, quien dio tres pases decisivos contra el Ascoli en 2006. Hablando del campeón del mundo con la selección italiana: en los últimos 22 años, solo él ha dado más asistencias en una misma temporada, 13. Dimarco lo superará pronto.