Christian Tiffert marcó con el MSV Duisburg uno de los «no goles» más legendarios de la historia del fútbol alemán. Uno que hoy en día ya no sería posible. ¿Te acuerdas?
El MSV Duisburg lucha actualmente por el ascenso a la 2.ª división. Y las cosas no pintan nada mal, ya que las «cebras» ocupan actualmente el segundo puesto de la 3.ª división y están en puestos de ascenso directo.
Hace 16 años se vivió una carrera similar en la 2.ª división. El 1. FC Kaiserslautern, el FC St. Pauli, el Arminia Bielefeld, el Fortuna Düsseldorf, el FC Augsburgo y el MSV Duisburgo, que ocupaban los puestos del uno al seis, tenían fundadas esperanzas de ascender a la Bundesliga; incluso el 1. FC Union Berlín seguía en liza.
Está claro que el domingo 17 de enero de 2010 era imprescindible para las «Zebras» conseguir una victoria en casa frente al FSV Frankfurt, que se encontraba en peligro de descenso. El entonces entrenador del MSV, Milan Sasic, alineó contra los de Bornheim un once con nombres como Tom Starke, Björn Schlicke, Ivica Grlic, Adam Bodzek, Olcay Sahan, Christian Tiffert, Caiuby y Srdjan Baljak.
El MSV se puso rápidamente en camino hacia la victoria y, gracias a los goles de Baljak (13’), Grlic (44’), Sahan (59’) y Nicky Adler (65’), ya podía dar por hecho los tres puntos a más tardar a mediados de la segunda parte. Sin embargo, el momento más emocionante del partido se produjo poco antes del final.
El portero del FSV, Patrick Klandt, pasó el balón a los pies de Tiffert. El jugador del Duisburgo se colocó el balón y, solo ante Klandt, optó por un tiro por encima del portero. El balón sobrevoló al guardameta, golpeó el travesaño y rebotó a aproximadamente un metro de la línea de gol. El árbitro Marco Fritz, para sorpresa de todos los asistentes al estadio y de los telespectadores, concedió el gol y el MSV Duisburgo ganó por 5-0.

Sin embargo, el «gol fantasma» de Tiffert siguió dando que hablar. «Es un error grave que simplemente no debería haber ocurrido. Que el balón rebote un metro antes de la línea de gol y se conceda el gol… eso nunca había pasado», declaró posteriormente el entonces observador arbitral Eugen Strigel.
El árbitro Fritz se basó en la reacción de su asistente, Thomas Münch. «No lo vi, solo reaccioné», declaró al diario «Bild».
Con la tecnología actual, la revisión de vídeo y la tecnología de la línea de gol, un gol irregular como ese ya no sería posible. Por cierto, el FSV Frankfurt no presentó ninguna protesta tras el partido, teniendo en cuenta el encuentro y su desarrollo. El MSV Duisburg quedó sexto al final de la temporada, mientras que el FSV Frankfurt logró mantener la categoría por los pelos, en decimoquinta posición. Sin embargo, el gol fantasma de Christian Tiffert sigue presente en la memoria. ¿Te acuerdas?