Se va el jefe: «… entonces el club se dará de baja al día siguiente»

El FC Wegberg-Beeck ha formado parte en varias ocasiones de la Regionalliga West. Ahora, el patrocinador principal y director general, que acumulaba ambos cargos, se retira.

Quien piense en la Regionalliga West y en el FC Wegberg-Beeck, enseguida se le viene a la mente la expresión «club ascensor». En el pasado, el equipo de Beeck ha oscilado una y otra vez entre la Liga Regional Oeste y la Liga del Rin Medio.

Esta temporada es previsible que el ascenso ya no sea posible. Como décimo clasificado, el FC Wegberg-Beeck se encuentra a 14 puntos del líder, el Bergisch Gladbach 09.

El patrocinador principal y director general, Werner Tellers, saca ahora sus conclusiones. Se retirará al final de la temporada actual y seguirá apoyando al FC Wegberg-Beeck en menor medida como patrocinador. «Seguiré acompañando proyectos y patrocinios, pero sin la responsabilidad diaria», declaró a la revista «kicker».

Su retirada ha sido una decisión planeada desde hace tiempo: «Era un secreto a voces que dejaría el cargo si no lográbamos ascender a la Regionalliga. La decisión se ha ido gestando a lo largo de los años».

Y añadió: «La Regionalliga habría aportado un nuevo impulso y abierto posibilidades de patrocinio. Pero sin una perspectiva deportiva realista, este esfuerzo ya no se justifica».

Points Table

Como director general, ha sido al mismo tiempo el hombre para todo, explicó Tellers: «En Wegberg no se es solo director general. Cuando los aseos se atascan o las entradas no encajan, me llaman por teléfono. Las estructuras no están profesionalizadas y suponen una carga permanente». Esto también ha sido motivo de su retirada.

El viernes 6 de febrero tendrá lugar una asamblea general extraordinaria en la que se elegirá a un nuevo presidente y director general. «Si no encontramos una nueva junta directiva, el club será dado de baja al día siguiente», explicó Tellers.

Además de su futura actividad como pequeño patrocinador, este hombre de 59 años desea seguir vinculado al club como espectador. Así lo insinuó. «Quiero ir al partido, comerme una salchicha, ver el partido y volver a casa. No voy a dirigir el club desde la sombra.»